El significado oculto del desorden en el hogar

El significado oculto del desorden en el hogar

Ya os contamos en una anterior entrada del blog de Jobin el posible significado emocional de las averías constantes de nuestros hogares. Hoy queremos daros otro punto de vista sobre algo de lo que os sentiréis muy identificados: el desorden. ¿Eres de los que tiene una silla esencialmente para poner ropa sobre ella? Quizá te interese saber esto.

Tanto el acumulamiento de cosas en casa como el desorden pueden significar desde miedos o frustraciones hasta dificultad para llevar las relaciones sociales con normalidad. La falta de enfoque, el caos, la inestabilidad,… Son parte de la vida de muchas personas que tienen algo en común: son desordenadas. De la misma manera que hablamos del significado de las averías, son todo conjeturas, no hay nada que demuestre científicamente estos conceptos, pero es una curiosidad más.

Cada uno desordenamos a nuestra manera, de modo que el significado emocional de ello depende del área que, consciente o inconscientemente, “guarreemos” más. De este modo, si tenemos el armario constantemente desordenado reflejaría cómo nos sentimos emocionalmente, es decir, somos un caos por dentro. Cuando lo ordenemos, nuestros conflictos internos se calmarán. Si es el escritorio o área de trabajo la que está desordenada, significaría frustración, miedos y necesidad de controlar las situaciones. Otros ejemplos: una cocina llena de cosas o con objetos amontonados es sinónimo de resentimiento o fragilidad sentimental, acumular cosas bajo los muebles denota una importancia exagerada hacia las apariencias, desorden en la bodega se relaciona con vivir en el pasado, un garaje desorganizado y lleno de cosas está relacionado con temor y falta de habilidad para actualizarse,… etc.

De la misma manera, el acumulamiento de cosas dice mucho de una persona. No estamos hablando de llegar a límites como el Síndrome de Diógenes, pero una manera de conocer a una persona puede ser debido al tipo de objetos que acumula. De esta manera existen dos tipos de acumulación:

  1. Acumulación nueva: es decir, cuando amontonamos cosas que hemos utilizado más o menos recientemente (ropa, cd’s, juguetes,…). Esto denota que no estás enfocado, no sabes bien lo que quieres o has perdido la dirección momentáneamente en tu vida. Este tipo de acumulación es muy frecuente, en parte debido al rápido ritmo de vivir que tenemos. No tiene por qué ser tu caso, pero lo que sí es cierto es que organizarte ayuda a ser más eficiente y a estar más centrado.
  2. Acumulación antigua: se trata de los casos en que acumulamos objetos viejos. Se trata de un reflejo claro de que vivimos en el pasado y dejamos que nuestras ideas y emociones antiguas se apoderen de nuestro presente. De esta manera, no dejamos entrar a nuestra vida nuevas oportunidades, nuevas personas, en definitiva, nuevas experiencias vitales.

Como se dice por ahí, somos lo que hacemos. Quizá la manera que tenemos de comportarnos con respecto a nuestro alrededor dice mucho de nuestro mundo interior, o quizá no. ¡Cada cual que saque sus propias conclusiones!

Fuentes:

Sanación Holística Salamanca

infomistico.com

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