El curioso origen de estas palabras del mundo de la reparación

Palabras de averías y reparaciones

El curioso origen de estas palabras del mundo de la reparación

Origen de algunas palabras del mundo de las averías y reparaciones


La etimología de las palabras es, para algunos, una forma de descubrir de dónde venimos, por qué nombramos a las cosas de una manera u otra, por qué hablamos como hablamos… En definitiva,  una manera de conocernos más a nosotros mismos y a nuestro lenguaje. El español es un idioma cuyas raíces son latinas, por lo tanto estamos fuertemente influidos por culturas que quizás en la actualidad desconozcamos, pero que sin saberlo seguimos promoviendo.

De esta manera, vamos a conocer el origen de ciertas palabras del mundo de la reparación del hogar, ¿por qué se llaman así? Vamos a verlo.

En primer lugar, comenzamos con la palabra que aúna a todo este mundo: TRABAJAR. ¿Para ti ir trabajar es una tortura? Pues a lo mejor tiene sentido, ya que este término viene del latín vulgar tripaliare, derivado de tripalium ¡y significa instrumento de tortura! En particular, uno compuesto por tres palos de madera en los que se ataba al reo. Posteriormente, pasó a significar molestia o suceso infeliz, pero al atribuirse este sufrimiento a una penitencia personal con Dios, se le otorgó el concepto de “retribución económica por un acto”. ¡Vaya evolución! Esta retribución económica o SALARIO, también tiene un origen de lo más curioso. Proviene de la palabra latina salarium, que significa “pago de sal o por sal”. Esto viene del antiguo Imperio Romano donde muchas veces se hacían pagos a los soldados con sal, la cual valía su peso en oro, dado que la sal en la Antigüedad era una de las pocas maneras que se tenía de conservar la carne, poniéndola en salazón.

A partir de la etimología de la palabra HERRAMIENTA, su primera definición es: utensilio o instrumento en metal que puede ser acero o hierro con el que se efectúa un trabajo manual o tarea. Tiene su origen en el latín y procede de ferramenta. Esta palabra está formada por ferrum cuyo significado es hierro y el sufijo –mentum que indica instrumento o medio.

La MADERA, como todos sabemos, es un elemento que proporciona la base a muchos productos desde el origen de los tiempos. Esto los romanos también lo sabían, de manera que lo nombraron como materia, que significa “cualidad de la madre”. Es decir, el producto natural que es la madre de productos artificiales.

Normalmente se cree que la palabra SIERRA vino antes del conjunto montañoso que de la propia herramienta, y no es así.  Del latín serra  “sierra de aserrar”, le dio el significado posterior a las cordilleras por su parecido dentado.

Entre una de las muchas diferencias del español de España y Latinoamérica, podemos encontrar la confusión a la hora de decir o bien LLAVE INGLESA o LLAVE FRANCESA. En países como Venezuela, Perú o Argentina su denominación es llave francesa, mientras que en España se denomina llave inglesa. Ambas formas son correctas, pero como curiosidad, esta herramienta fue inventada por  Edwin Beard Budding, un inglés, en el siglo XVIII, y perfeccionada por un suecoJohan Petter Johansson, en el XIX.

Se cree que la palabra ALICATE viene del inglés alligator, debido a un malentendido allá en los tiempos de la colonización americana. Cuando los españoles colonizaron la península de Florida y vieron al reptil al que llamaron lagarto, los americanos entendieron que su nombre era “alligator”, y así se quedó como nombre de animal y posteriormente de la herramienta para apretar tuercas.

Lo que conocemos como GATO, esa herramienta dedicada al elevamiento de cargas, se cree que está relacionada, efectivamente, con el mamífero del cual toma su nombre. Se trataría de una metáfora acerca de la manera de esconderse de los gatos debajo de las cosas, dejando solo su cola a la vista. De esta misma manera, de la herramienta solo vemos la palanca cuando se encuentra debajo de un coche. También se dice que es por la manera que tienen los gatos de arquear la espalda cuando se enfadan o se sienten atacados.

Algo a lo que estamos tan acostumbrados a ver en nuestras casas como es un GRIFO, tiene un significado también bastante curioso. La palabra tiene un origen mítico, ya que así se denominaba a esas criaturas fantásticas mitad águila, mitad león. Antiguamente, la imagen majestuosa de los grifos era utilizada como decoración en esculturas y decoraciones, entre ellas, las más frecuentes eran las terminaciones de las cañerías. De ahí que llamemos de esta manera actualmente a los grifos.

Tanto el propio objeto y el nombre del BIDÉ fue creado por los franceses. A ellos la posición en la que se utiliza el mismo les recordaba a una manera de cabalgar, de ahí que lo llamasen bidet que en francés significa “caballito”.

Como colofón a esta lista, todos hemos usado alguna vez un LAVABO, pero pocos sabemos cuál es su significado real. “Lavabo” es la forma de futuro del verbo lavare en latín. Significa literalmente “yo lavaré”. Pero ¿por qué en futuro? La explicación viene del Concilio de Trento, en la que el sacerdote mientras se lavaba las manos antes de proceder a ofrecer la hostia consagrada recitaba un salmo en latín que decía: Lavabo inter innocentes manus meas et circumdabo altare tuum, Domine (es decir: Lavaré mis manos entre los inocentes y rodearé tu altar, Señor). A esta escena, por lo tanto, se le llamaba “el lavabo” y así quedó en nuestra lengua hasta el día de hoy.

 

 

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