Errores más frecuentes al contratar un “manitas”

Errores más frecuentes al contratar un “manitas”

Nuestro hogar es nuestro bien más preciado, es donde pasamos buena parte del día y por ello es importante cuidarlo lo mejor posible. Una casa sufre el paso del tiempo o el mal uso de determinados objetos y muy frecuentemente nos vemos obligados a tener que reparar algo o renovar ciertos aspectos de ella. Es por eso que el oficio del “manitas” siempre existirá, todos en algún momento de nuestra vida tendremos que recurrir a uno. Sin embargo, no todas las experiencias en estas contrataciones son buenas. En ocasiones este tipo de situaciones se convierten en una pesadilla y una pérdida de dinero. Por ello, hoy os traemos una serie de errores comunes que pueden provocar que nuestra experiencia contratando un manitas no sea precisamente óptima:

1) No tener referencias:

Como decíamos, nuestra casa, donde vivimos, es una de nuestras posesiones más valiosas. Como tal, debemos procurar que la persona que se vaya a ocupar de mejorar una parte de ella (ya sea reparando algo o realizando algún tipo de cambio estético) sea la mejor. La única manera que tenemos para intentar que sea así si no conocemos con anterioridad a alguien en que confiemos es preguntar, ya sea a un familiar, un amigo o un vecino. Es muy importante que sepamos que el profesional que contrataremos será de confianza y por tanto, que trabajará mejor. Con la app de Jobin tendrías este punto solucionado. Los profesionales están evaluados por personas como tú que han contratado sus servicios con anterioridad. No es  extraño llamar al primer “manitas” que encontremos (normalmente por falta de tiempo o simplemente por simple urgencia) y que al final no nos solucione el problema de la manera que querríamos…

2) No explicarle el problema concreto:

Puede parecer obvio, pero muchas veces los clientes no son precisos a la hora de explicar su avería correctamente. Si no concretas tu tipo de avería o servicio que necesites es posible que el profesional pierda tiempo buscando qué pasa exactamente (y pudiendo cobrarte más por ello).

3) No informarse antes sobre el tiempo que durará el servicio:

Es muy posible que no  sepamos cuánto puede durar una reparación concreta, ya sea porque es algo que no nos ha pasado nunca o por simple desconocimiento. Es importante que si no estamos seguros preguntemos a alguien que haya tenido un problema similar o, si no conocemos a nadie, buscarlo en Internet. No tiene por qué ocurrir, pero se han visto casos de “manitas” que alargan considerablemente el tiempo del servicio a sabiendas de que cobrarán más cuanto más tarden en terminar. También puedes recurrir a preguntárselo directamente al propio profesional. En Jobin podrás hacerlo a través del chat integrado.

4) No comparar precios:

Como hemos mencionado antes, es frecuente el hecho de contratar al primer profesional que veamos anunciado sin tener tiempo de saber si es el mejor debido a las prisas o a la urgencia del problema. Cuando esto pasa, es habitual que no nos dé tiempo a comparar los presupuestos de varios profesionales diferentes, con la consecuente pérdida de dinero por hacer el mismo trabajo. Si en tu caso tienes ya instalada la app de Jobin, podrás comparar los precios a simple vista.

5) No contratar a un especialista, sino a un “arregla-todo”:

Es muy habitual también ofrecer nuestra casa a un autoproclamado “arregla-todo”. Suelen ser el casero, el portero de tu edificio o incluso tu propio primo. En ocasiones puede funcionar, pero para problemas concretos o que precisen de un experto en el tema pueden resultar peligrosos para el que lo realiza (y para tu bolsillo).

6) Anteponer sus necesidades a las tuyas:

El profesional es el que tiene que adaptarse a ti. No establezcas el horario del servicio según si el “manitas” puede acudir o no. Tú puedes contratar a otro, pero él ya habrá perdido un cliente. Es una manera de saber también si el servicio que vas a contratar es responsable o no. Ponte en contacto con tu manitas en Jobin y lo tendrás todo atado desde el minuto uno.

7) No preguntarle el precio antes de realizar la tarea:

Ya sea en el momento de contactar con el “manitas” o cuando ya se encuentre en tu hogar evaluando la avería o servicio a realizar, siempre hay que preguntar cuál sería el precio del mismo antes de que empiece. Con esto nos ahorraremos disgustos a la hora de pagar si surge cualquier imprevisto.

Así que ya lo sabes, si vas a contratar a alguien próximamente ten en cuenta estos siete puntos si no quieres que te timen o perder el tiempo. Recuerda también que puedes aplicarlos si utilizas la app de Jobin, incluso de una manera más sencilla. Descárgatela ya en appsto.re/es/rbyqab.i 🙂

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